Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Zapatero’


Columna radiófonica emitida el 7 de mayo de 2014 en el programa “Pa’ que veas” de Radio Monóvar (sección ‘En el punto de mira’)


Canales de televisión

En el momento de su nacimiento, nos vendieron que la TDT iba a dotar a la televisión de mayor pluralidad, mayor oferta de contenidos y mayor calidad. A día de hoy, hemos asistido al fundido a negro de televisiones públicas locales y autonómicas, al cierre de 9 canales temáticos y a que otros 8 se encuentran en la cuerda floja.

La supuesta pluralidad de contenidos de la caja tonta siempre se ha puesto en duda, sobre todo cuando el gobierno central y los autonómicos tienen la última palabra a la hora de realizar las concesiones. Es el cuento de siempre: el poder otorga permisos a empresas afines a su ideología o, en su defecto, a las que puede sacarles algún beneficio.

El origen del apagón que desde el pasado lunes ha reducido la oferta televisiva en un 37,5% lo encontramos en la concesión de canales del último gobierno de Zapatero. El proceso, según constata el Tribunal Supremo, contravenía la ley al no haberse realizado mediante concurso. Y el actual gobierno ha decidido acatar la sentencia a rajatabla, sin esperar a la resolución del Constitucional.

El cierre de Xplora, La Siete, LaSexta3, Nueve, AXN, Nitro y los canales que hasta hace unos meses albergaban Marca TV, Intereconomía y MTV España sumaban un total del 7% de audiencia, unos datos similares a la media de LaSexta y no excesivamente lejanos a los de TVE que ronda el 10%. Tras su cierre, no sólo pierdes Atresmedia o Mediaset como entes propietarios, también se destruyen puestos de trabajo directos e indirectos. Pero los que más pierden son los espectadores.

Por un lado, el cierre de canales gratuitos abre la puerta a la entrada de canales y plataformas de pago [gasto opcional]. Y, por otro, ¿quién pagará las posibles indemnizaciones a las televisiones privadas si sus demandas prosperan? Exacto. Todos acabaremos pagando religiosamente el fundido a negro, como ya ocurre en la Comunitat en el caso de la desaparecida Radio Televisió Valenciana [gasto indirecto].

A estos son los costes hay que sumar uno más, el que tendremos que pagar a partir de enero de 2015. Se trata del denominado “dividendo digital”. La reorganización del espectro radioeléctrico costará a cada español unos 20 euros [gasto directo]. El gobierno todavía no se ha pronunciado al respecto. Estamos en campaña electoral y hablando de pagos nadie gana votos.

Read Full Post »


Columna de opinión radiófonica emitida el 29 de mayo de 2013 en el programa “Pa’ que veas” de Radio Monóvar (sección ‘En el punto de mira’).

La sombra de José María Aznar lleva persiguiendo a Mariano Rajoy desde que fue nombrado secretario general del PP. Desde que el propio ex presidente lo eligió a dedo, después de que Rodrigo Rato rechazase el cargo. Durante ocho largos años, Rajoy no consiguió quitarse el sambenito de segundón y, ahora, una vez que ha conseguido emular a su predecesor, que se ha fortalecido dentro del partido a pesar de las adversidades, ahora, reaparece Aznar y amaga con volver a la política activa.

Rajoy guarda silencio ante el derechazo, el golpe directo, el “yo lo hice mejor y tú te estás equivocando” que Aznar le ha propinado y que llega en el momento más inoportuno. Un acto de egolatría, el del ex presidente popular que no sólo ha vivido el PP, también el PSOE, y por partida doble.

Primero con José Luis Rodríguez Zapatero. El entrevistador, el también reaparecido Luis del Olmo, se paso media entrevista pidiendo brevedad y concisión a un Zapatero aburrido, tedioso, pesado. Pero ahí estaba Alfonso Guerra, el último reaparecido, para poner la nota de incorrección política que tanto Zapatero como Rajoy evitaron. Guerra se lanzó al ring llamando “dormilón” a Rajoy, “tío de la capa” a Aznar y “Groucho Marx” a Cospedal.

Si algo comparten todos estos ex presidentes, ex dirigentes, en definitiva, ex políticos, es el don de la inoportunidad. Reaparecen en calidad de expertos, de hombres y mujeres curtidos en la primera línea de la política que conocen cómo funciona su partido y cómo se mueven los que ahora ocupan sus cargos. Tal vez por eso, buscando quitarles el protagonismo, suelen reaparecer en el momento menos indicado. Aznar cuando sobre el PP planea la sombra de la corrupción, y Zapatero y Guerra, cuando el PSOE parece un partido fantasma.

Ese llegar en el peor momento, ese goteo disperso de apariciones mediáticas, y esas ganas por escribir libros que les entra a los políticos cuando dejan el cargo, sólo pueden significar una cosa. Los que han saboreados el poder, no están dispuestos a abandonarlo nunca. Puede que se hayan ido, que ya no muevan los hilos, pero seguirán teniendo poder, incluso estando en la sombra.

Read Full Post »


Columna radiófonica emitida el 5 de diciembre de 2012 en el programa “Pa’ que veas” de Radio Monóvar (sección ‘En el punto de mira’)

Constitución española

La Constitución española envejece. Mañana cumple 34 años, y aunque sus patas de gallo sean tímidas arruguitas, el texto en el que se recogen los derechos, deberes y libertades de los españoles está, para algunos, demasiado mayor.

Por ello hay quien aconseja que la Carta Magna pase por el taller para ser reformada. Ante tal propuesta, los partidos mayoritarios se rasgas las vestiduras y tratan de desviar el debate hacia otros derroteros, no sea que alguien les recuerde que ellos han modificado el texto constitucional en diversas ocasiones sin necesidad de convocar una consulta popular.

Lo hizo el gobierno de Felipe González en el 92 para cumplir con los requisitos de admisión en la Unión Económica Europea. Y lo volvió a hacer Rodríguez Zapatero, el año pasado,  para fijar un límite al déficit público. En ambos casos, el partido popular apoyó al socialista y no se dieron las circunstancias necesarias para convocar un referéndum.

Sin embargo, nunca se ha planteado una reforma de base de la constitución. Los artículos más polémicos, entre ellos los referentes a la corona o a la organización territorial del estado, ni se tocan. Posicionarse en un lado o en otro de la balanza podría costarles las elecciones y a eso, los políticos, es muy difícil que estén dispuestos.

Mención aparte merecen los artículos del título I de la Constitución, en el que se recogen los derechos y deberes fundamentales de los ciudadanos. Entre ellos se encuentran el derecho a la educación, a la sanidad, a una vivienda digna y, también, el deber de trabajar y el derecho al trabajo. Hoy en día, por desgracia, estos artículos suenan a chiste de muy mal gusto.

Me quedo con el último, con el deber de trabajar y el derecho al trabajo porque ésta semana hemos conocido los datos del paro y, una vez más, vuelven a ser malos, sobre todo para nuestra provincia, donde el paro sigue aumentando.

Ante este tipo de noticias, es normal que nos indignen comentarios como el realizado por la secretaria general de Inmigración y Emigración, Marina del Corral. Para ella la fuga de cerebros no existe, porque los jóvenes (y no tan jóvenes) que se marchan de España en busca de trabajo, no lo hacen sólo por culpa de la crisis, sino también porque son aventureros. Igual de indignantes son las declaraciones del secretario de la OCDE sobre los malos hábitos adquiridos por los parados de larga duración.

A ambos, tal vez haya que recordarles que la verdadera aventura es luchar día a día por mantener el trabajo o por encontrar uno, y el único mal hábito que se puede adquirir con 426 euros al mes es el de llevar día a día la cartera vacía.

Read Full Post »


Columna de opinión radiófonica emitida el 31 de octubre de 2012 en el programa “Pa’ que veas” de Radio Monóvar (sección ‘En el punto de mira’).

El viernes conocíamos los datos de la última Encuesta de Población Activa: uno de cada cuatro españoles está desempleado. España supera así la tasa de desempleo de Grecia, uno de los países intervenidos por la Unión Europea.

A pesar de este signo de empeoramiento económico, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Bañez, ve “señales esperanzadoras” en la economía española. Días antes, durante el debate de los Presupuestos Generales de Estado, el ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguraba que 2013 será el último año de recesión en España. En la misma línea, incluso el Rey Don Juan Carlos durante su viaje oficial a India, afirmaba que las medidas económicas del Gobierno “han comenzado a dar sus frutos”.

Tales muestras de optimismo recuerdan a las esgrimidas por el Gobierno socialista en la pasada legislatura. Así, hemos pasado de los “brotes verdes” de la ex ministra Elena Salgado, a las “señales esperanzadores” de Fátima Bañez y los “signos incipientes” de mayor confianza en nuestra economía de De Guindos.

Todos estos eufemismos, sinónimos y rodeos lingüísticos en pos de calmar a los mercados, encierran palabras tabús. Así, el rescate y los recortes son para gobierno de Mariano Rajoy, lo que la crisis fue para el gobierno de Rodríguez Zapatero: palabras prohibidas.

Sin embargo, ambos gobierno comparten un mismo eufemismo: el de llamar a los nuevos empresarios, emprendedores. Aunque con ello le estén dando una patada al diccionario. Todo emprendedor es empresario, pero no todo empresario es emprendedor.

El objetivo de este juego lingüístico es borrar el sambenito de explotador de la clase trabajadora que sobrevuela la cabeza de muchos empresarios. Lo que se pretende es convertirlos en benefactores de la sociedad, del progreso y del crecimiento económico.

¿Es eso posible en nuestro país? Si nos quedamos en la superficie, se podría decir que sí. Se ha conseguido que los emprendedores estén mejor vistos que los empresarios. Pero si rascamos un poco veremos que el problema no es la denominación, sino la burocracia. ¿Cómo vamos a conseguir que broten por doquier nuevos empresarios si en España es más difícil abrir un negocio que en Afganistán, Irán, Kenia o Zambia?

Read Full Post »


Columna de opinión radiófonica emitida el 24 de octubre de 2012 en el programa “Pa’ que veas” de Radio Monóvar (sección ‘En el punto de mira’).

Desde mediados de los 90, ningún gobierno se ha resistido a reformar el sistema educativo. Con la alternancia en el poder de PP y PSOE, las leyes educativas se han sucedido una tras otra, aunque sólo las socialistas han prosperado, pero ninguna ha estado vigente más de dos legislaturas.

Así, las leyes educativas franquistas fueron sustituidas por la LOGSE de González, a la que siguió el intento de Aznar de poner en marcha la LOCE, que Zapatero impidió con la LOE.

El resultado: la EGB, la ESO, BUP, COU, Bachillerato, FP… y un sinfín de siglas que han convertido al sistema educativo español en una inmensa sopa de letras en la que se repite, una y otra vez, el fracaso escolar. Un problema que en la Comunidad Valenciana alcanza los niveles más elevados de España.

Mientras que a un médico no se le ocurriría operar a un paciente sin haberlo diagnosticado antes, los políticos abren en canal la educación, sin anestesia, cada legislatura. ¿Por qué ningún gobierno se ha sentado a debatir sobre educación con profesores, alumnos y padres?

No es de extrañar que el malestar de la familia educativa haya culminando con las jornadas de huelga de estudiantes, profesores y, por primera vez en la historia, padres. La reducción de ayudas y becas, el aumento de las tasas, la rebaja y congelación de sueldos, la tardanza en la cobertura de bajas, el aumento del número de alumnos por aula, la pérdida de autoridad de los profesores, los barracones y las aulas prefabricadas…, en definitiva, los recortes pasados, presentes y futuros han puesto en pié de guerra a la comunidad educativa.

Las jornadas de huelga de los estudiantes también tuvieron su reflejo en Monóvar. En el Instituto, cincuenta jóvenes se reunieron, pancarta en mano, para mostrar su rechazo a los recortes y defender la educación pública.

Tanto los jóvenes que se manifestaron, como muchos que acudieron a clase y otros que se quedaron dormidos, están hartos de escuchar cómo la “generación mejor preparada de España”, aquella a la que se le prometió el oro y el moro mientras duró la época de bonanza, es la misma a la que ahora llaman “la generación perdida” y ellos se ven abocados a un futuro incierto en el que la única esperanza es emigrar.

El sistema educativo español, parcheado hasta la extenuación, sólo podrá mejorar si consigue hacer realidad un gran pacto educativo, consensuado además de por políticos, por la comunidad educativa. Si la educación no se convierte en el pilar básico y fundamental sobre el que construir el mañana, ¿qué futuro le espera a nuestro país?

Read Full Post »